
lunes 9 de noviembre de 2009
sábado 17 de octubre de 2009
jueves 8 de octubre de 2009
que mi vestido vuele
que uno de los polos
me conecte
y desordene
el cronograma
de horas, días, semanas
tan planeadamente alemán.
que mi vestido vuele
te encuentre
te envuelva
de risas.
y así
me anime a decir
palabras
en un idioma que
no vas a entender.
el travelling que hace la cámara:
me acerco, entre gente que me ignora
una estación de tren
fuerte, alta, histórica
me doy cuenta que mi memoria tiene pérdidas
y no puede traer todo lo que alguna vez supo.
entonces, cierro los ojos,
ningún rayo de luz
interrumpe mi concentración,
le pongo una canción de fondo
para darle el toque romántico
que mi sueño necesita.
si abro los ojos
sé que estoy lejos,
uso monedas extranjeras,
prefiero saludar a la gente con “hola”,
y me parece seductor ver
la boca de un hombre
despidiendo
remolinos de humo.
viernes 2 de octubre de 2009
martes 29 de septiembre de 2009
cuestión de piel
Hacer un viaje larguísimo,
hasta Alemania
por tan solo una semana
tiene mucho sentido
no porque vayas a descubrir de pronto
que entre tanta variedad de cerveza
Frankfurt es la ciudad de la sidra
por calles de nombre raros
llegues al muro que dividió a Berlín por años
y te pierdas entre tantos colores.
menos que menos para comprobar
que la resistencia de los locales
al alcohol es muy superior a lo que imaginabas
entre tantas pelucas blondas
y pieles blancas
conozcas un alemán de tez oscura
y te rías tanto hasta que te duelan las mejillas
“you don’t look like a German”
como si supieras cómo son
más allá de las películas
te acordás de una publicidad que dice
“animarse a más”
y a miles de kilometros de tu casa,
nada te importa.
lo que pasa es que en tu idioma
las palabras nombran cosas,
y aunque te diga “what a funny day”
sólo te queda,
despedirte en el tren
con dos besos,
y pensar
en el encantador
choque de culturas.
lunes 14 de septiembre de 2009
La proeza de los héroes modernos
el empleado estrella
va al trabajo
el mismo día
que operan a la madre
¿es la familia
la constructora / destructora
de la identindad?
martes 1 de septiembre de 2009
domingo 23 de agosto de 2009
domingo seis pm
nada que hacer, nada que ver,
sólo vemos las películas nena
*** ***
no te animás a despegar
de ese cuerpo que te tiene
tan acostumbrada.
Es más fácil resignarse
a la misma comida todos lo días,
la taza de té con tu nombre,
la cama sin hacer.
jueves 20 de agosto de 2009
**el rio se asoma otra vez**

Íbamos a paraná
a visitar a la abuela
siete horas clavadas
por el mismo camino,
los ojos son hendiduras
por las que a veces se ve algo,
verde - vaquitas - paradores - verde
algún que otro arroyo
hasta llegar al túnel que une
santa fe con entre ríos,
la película de ficción
de los tres hermanos:
una nave espacial, renó 12 modelo 86
en la ruta de despegue
para llegar a suelo litoral
una bolsa llena de caramelos
siempre esperándonos
en la pieza colmada
de rosarios, velas
y fotos de jesús
ella nunca supo
que habíamos roto
el cristo de cerámica,
si se fijaba bien
estaba pegado
con poxipol
después el río
los pies embarrados en el agua,
la arena nunca fue blanca,
no me acuerdo si decíamos “playa”
era el balneario municipal
la incomodidad de ser veraneantes
entre gente muy local
la crush familiar
y un liso para la abuela
mesitas de plástico
con sombrillas azules
de cervecería santa fe
en plena peatonal
calor devastador
que brotaba de las baldosas
a los lugares
se vuelve por los olores:
sábanas con dejo a pis
spray robi
surubí frito
tarta de manzana
y la brisa sofocante
de los sauces llorones
miércoles 5 de agosto de 2009
miércoles 17 de junio de 2009
* * *
todas las mujeres tienen alguna belleza, decías
anteojos de marco fucsia
y labios rojos impecables
llegar a tu casa
sentir el olor a sahumerio de
y cantar all I want de Joni Mitchell
yo te contaba mi historia,
muy parecida a la de cualquiera
una carrera mal elegida
trabajos part time
madre con delirios,
y un gato suicida
ahogado en la pileta
¿caminamos?
del parque a la estación
demoro mis pasos de maratonista
y elegís una película larga
de algún director de taiwán
después dejar de pensar
mates con hojitas de poleo
casi como un antídoto
tu heladera es de lo más previsible
una feta de queso
tapers con lentejas
y la torta de mantecol
que hice para tu cumpleaños
todavía debe estar ahí
muriéndose de frío
¿cómo será tu casa en la isla?
calor de salamandra
carteles pegados por las paredes
con letras grandes
que te recuerden
todo lo que no vas a hacer
hagamos un lugar ahí,
donde estén las lecturas, los mates,
las semillas de sésamo,
los dibujos pegados en tu heladera,
la tintura sabor ciruela
a la hora de la siesta
la canoa espera
que nos subamos
y en el medio del río
la demos vuelta
jueves 9 de abril de 2009
ideología capilar
“en los zapatos se ve el poder,
en la ropa la moda
y en el pelo la ideología”,
lo dice
un domingo al mediodía
en la radio AM.
De chica
me gustaba pasarme los dedos
por la cabeza
buscándome piojos,
cuando agarraba uno
lo ponía sobre un papel
y lo explotaba.
En la hoja blanca
los piojos desangrando mi sangre.
Las maestras,
en lugar de buscar cabezas libres de bichos
deberían haber premiado
a las chicas que llevaran más cadáveres
en sus hojas blancas.
Una vez llegué a contar más de 50.
Cruel porvenir el de los piojos
muerte por aplastamiento entre uñas.
Por suerte
ya no tengo que pedirle a la vecina
que me corte el flequillo
que las peluqueras del barrio
se negaban a tocar con sus pulcras tijeras.
Ahora mi hermana le saca pulgas a la gata
con cara de concentrada,
la gata muerde
la mano sacadora de pulgas
que sangra.
La gata debería ser premiada también
por atender a sus visitas
y defenderlas de manos invasoras.
Ideología piojosa es:
querosén en la cabeza que arde,
piojos amotinados
que resisten.
Ideología pulguienta es:
roja
de sangre desangrada.
lunes 23 de marzo de 2009
buen comer
todos los fines de semana largos del año
íbamos a Paraná.
Siempre
Indefectiblemente.
Si salíamos el viernes a la tarde,
la abuela nos recibía de noche,
esperaba ver desde el balcón
el auto estacionado enfrente,
sobre la calle Pellegrini.
Descargábamos los bolsos
y cenábamos,
surubí frito
y arroz con huevo duro.
Si salíamos el sábado de mañana
el ritual era el mismo,
sólo que almorzábamos
pollo al horno, papas
y pascualina.
Siempre fuimos de buen comer.
Todos los fines de semana largo
de todos los años
ir a Paraná
a ver a la abuela.
Un día
mi hermana y yo,
que ya éramos adolescentes,
le dijimos a mi papá
que no queríamos ir a Paraná.
Entonces nos quedamos
las dos solas
ese fin de semana
sin comer pascualina
ni surubí, ni pollo con papas.






